Finalmente, después de mucho tiempo, volvió la inspiración a mi vida, y me regaló este poema:
Y UN DÍA (17/09/09)
Y un dia el arco iris irrumpió en las celdas de mi espera y me inundó de vida.
Y un día… corrieron por mis entrañas manantiales de ternura. Y tu aliento cálido despertó los besos que atesoraba para la seda de tu cuerpo. Y la urgencia de tu pasión me llevó a esferas irreales, en brazos de la luna y adornada de estrellas.
Y un día fuimos la sinfonía perfecta de un amor sublime, abnegado, E, irremediablemente, prohibido.
Y UN DÍA (17/09/09)
Y un dia el arco iris irrumpió
en las celdas de mi espera
y me inundó de vida.
Y un día…
corrieron por mis entrañas
manantiales de ternura.
Y tu aliento cálido
despertó los besos que atesoraba
para la seda de tu cuerpo.
Y la urgencia de tu pasión
me llevó a esferas irreales,
en brazos de la luna
y adornada de estrellas.
Y un día fuimos la sinfonía perfecta
de un amor sublime, abnegado,
E, irremediablemente, prohibido.
LILIANA CUELLO.